Com gaudir legalment de la teva jubilació i del teu treball al mateix temps?

Jubilació activa

La modalidad de jubilación que comentamos en este blog puede resultar de especial interés para los trabajadores autónomos, incluidos los administradores de las sociedades de capital.

La mayoría de la gente está deseando alcanzar la edad de jubilación para dejar de trabajar y vivir de la pensión. Sin embargo, hay quienes deciden prolongar su vida laboral porque aún se encuentran con capacidad, física o intelectual, o ambas para continuar trabajando demorando la fecha de su jubilación.

Sin embargo, existe la opción de la jubilación activa, situación en la que los trabajadores pueden compatibilizar el trabajo con la percepción del 50% de la pensión de la Seguridad Social que les corresponda. De esta forma, se trata de favorecer la continuidad de la vida laboral de los trabajadores de mayor edad, promoviendo el envejecimiento activo.

Se pueden acoger a este beneficio quienes realicen cualquier trabajo por cuenta ajena o propia, excepto aquellos que desempeñen un trabajo en cualquier Administración Pública. Y es aplicable tanto al trabajo a tiempo completo como parcial.

Para percibir el 50% de la pensión el trabajador debe cumplir los siguientes requisitos:

-Haber cumplido la edad legal de jubilación (65 a 67 años), sin que sean admisibles jubilaciones acogidas a bonificaciones o anticipaciones.

-Haber cotizado los años suficientes como para percibir el 100% de la pensión, es decir, un periodo mínimo de cotización de entre 35 y 37 años.

El beneficiario tendrá la consideración de pensionista a todos los efectos, por lo que la circunstancia de la jubilación activa es compatible con el rescate de planes de pensiones. Sin embargo, antes de retirar el dinero de nuestro plan hay que analizar si  desde el punto de vista fiscal nos compensa, contemplando el impacto del rescate en distintos escenarios.

Cuando haya finalizado la relación laboral por cuenta ajena o se haya producido el cese en la actividad por cuenta propia, se cobrará el importe íntegro de la pensión de jubilación, sin que la situación de la jubilación activa tenga incidencia alguna en el importe de la misma.

Mientras se compatibilizan el trabajo y el cobro de la pensión, los empresarios y trabajadores cotizarán a la Seguridad Social únicamente por los conceptos de incapacidad temporal (enfermedad común y accidente no laboral) y de contingencias profesionales (accidente de trabajo y enfermedades profesionales). Adicionalmente quedarán sujetos a una cotización especial de solidaridad del 8% (corriendo a cargo del empresario el 6% y del trabajador el 2% en el caso de trabajadores por cuenta ajena y del 8% en el caso de trabajadores por cuenta propia).

Para que el trabajador por cuenta ajena pueda acogerse a la jubilación activa, la empresa ha de cumplir con unos requisitos mínimos de mantenimiento de empleo:

-Las empresas en las que se compatibilice trabajo y pensión no deberán haber realizado despidos improcedentes en los seis meses anteriores al momento en que comienza el cobro de la pensión. La limitación sólo se refiere a la cobertura de aquellos puestos de trabajo del mismo grupo profesional que el de los afectados por la extinción.

-Además, una vez iniciado el proceso de jubilación activa, la empresa deberá mantener, durante la vigencia del contrato de trabajo del pensionista, el nivel de empleo que existía antes (promedio diario de trabajadores de alta en la empresa en el periodo de los 90 días anteriores a la compatibilidad).

-No se considerarán incumplidas la obligaciones de mantenimiento del empleo anteriores cuando el contrato de trabajo se extinga por causas objetivas o por despido disciplinario, cuando uno u otro sea declarado o reconocido como procedente, ni las extinciones causadas por dimisión, muerte, jubilación o incapacidad permanente total, absoluta o gran invalidez de los trabajadores o por la expiración del tiempo convenido o realización de la obra o servicio objeto del contrato.

Lo dicho, si nos encontramos en forma podemos acceder a este tipo de jubilación, sin que el importe de la misma se vea afectado cuando accedamos a la jubilación plena.