Compte!! Potser exerciràs una activitat econòmica sense saber-ho...

reviewing docs¿Eres socio de una sociedad? ¿Realizas trabajos de carácter profesional para tu sociedad? ¿Cotizas por el régimen especial de autónomos? ¿O por la mutualidad del colegio? Si la respuesta a estas preguntas es que sí, quizás vale la pena que acabes de leer esta nota.

La nueva ley de renta aprobada por el Congreso de los Diputados introduce una medida que viene a definir qué se considerará como actividad económica a efectos del impuesto de la renta de las personas físicas. Así, después de la definición típica de actividad económica, introduce un importante matiz que obligará a cambiar la forma de remunerar el trabajo que realiza.

Para empezar, hay que decir que es actividad económica aquella que “procediendo del trabajo personal y del capital conjuntamente, o de uno solamente de estos factores, suponga por parte del contribuyente la ordenación por cuenta propia de medios de producción y de recursos humanos o de uno de los dos, con el fin de intervenir en la producción o distribución de bienes o servicios”, incluyendo las actividades profesionales, está claro. Básicamente, lo que configura la actividad económica típica es el riesgo, la ordenación por cuenta propia, del empresario.

La novedad es la siguiente: los rendimientos obtenidos por el contribuyente derivados de la realización de actividades profesionales para sociedades de la que se tengan acciones tendrán la consideración de actividad económica cuando el contribuyente esté incluido, a tal efecto, en el régimen especial de la Seguridad Social de los trabajadores por cuenta propia o autónomos, o en una mutualidad de previsión social que actúe como alternativa al citado régimen especial.

¿A quién afectará esta nueva normativa? Pues, a los socios que realicen tareas profesionales para las sociedades, profesionales o no, de las que sean socios y que coticen en el régimen general de autónomos. Es decir, al arquitecto que trabaje en su sociedad de arquitectura, al abogado que trabaje en su sociedad, al economista que trabaje en su sociedad, al informático, al médico, al ingeniero, al diseñador, al publicista, al administrador de fincas, al agente comercial y a todas aquellas personas que trabajen por su sociedad ejerciendo una actividad de la sección 2a de las tarifas de la IAE que detalla las actividades profesionales.

¿Qué quiere decir todo ello?

En primer lugar, habrá que revisar que la cotización a la seguridad social sea correcta.

En segundo lugar, que los socios que cobren de su sociedad por el trabajo profesional que realicen dentro de la sociedad no podrán cobrar a través de una “nómina”, sino que, muy probablemente, hará falta que facturen a la sociedad, con el correspondiente IVA y soportando la correspondiente retención.
En tercer lugar, consecuentemente, será necesario que se den de alta en Hacienda en la correspondiente actividad profesional, que lleven los correspondientes libro de ingresos y gastos, que conserven las facturas emitidas y recibidas y que realicen las correspondientes declaraciones trimestrales de impuestos (IVA y pago a cuenta).

Y, en cuarto lugar, que si además de socio, es administrador, será necesario, para evitar problemas de deducibilidad, que esta retribución esté prevista en los estatutos sociales y que la Junta General haya aprobado la retribución.