La deducció per inversió de beneficis

profitsEn el ejercicio 2013 es aplicable una deducción de la cuota íntegra del impuesto sobre sociedades del 10% de los beneficios del ejercicio que se inviertan en elementos nuevos del inmovilizado material o inversiones inmobiliarias afectas a actividades económicas.

La idea se relativamente sencilla. Esta deducción es aplicable en la medida que se capitalicen las empresas. La capitalización de la empresa se pretende garantizar mediante la dotación obligatoria de una reserva indisponible equivalente a la base de la deducción. Dicho de otro modo, de los beneficios de la sociedad, se tiene que destinar a reservas una cantidad equivalente a la cantidad invertida.

Esta deducción sólo es aplicable a las sociedades que tengan la consideración de empresas de reducida dimensión. No se aplicará, pues, a grandes empresas o a aquellas sociedades que no ejerzan una actividad económica, de acuerdo con la reciente doctrina de la Dirección General de Tributos. Tampoco se aplicará, aunque la sociedad tenga la consideración de empresa de reducida dimensión, respecto a aquellas inversiones que no estén afectas a ninguna actividad económica.
La inversión se tiene que realizar entre el inicio del ejercicio en el que se obtienen los beneficios y los dos años siguientes. El periodo puede ser superior en caso de acogerse a un plan especial aprobado por la Administración Tributaria.

La base de la deducción es aquella parte de los beneficios obtenidos objeto de inversión. Los beneficios a considerar son antes de impuestos. En caso de que la sociedad obtenga rentas exentas, bonificadas, reducidas u objeto de deducción, la base de la deducción se tiene que reducir en la proporción correspondiente a las rentas no exentas o bonificadas respecto al total del beneficio obtenido.

Ejemplo. Con unos beneficios antes de impuestos de 100.000,- €, una sociedad ha invertido en elementos del inmovilizado material 20.000,- € y prevé invertir otros 10.000,- € más en el 2014. Dentro de estos beneficios, hay unos ingresos por dividendos de 25.000,- €, bonificados al 100% para evitar la deducción por doble imposición.

Importe invertido en el 2013. 20.000,- €
Coeficiente reductor: (100.000-25.000)/100.000 = 0,75
Base de la deducción: 20.000 x 0,75 = 15.000,- €

En caso de ser una inversión total, la base máxima de deducción podría ser, en este caso, de 75.000,- €

Tipo de la deducción: 10%, o 5% si la sociedad aplica el tipo reducido del 20%. La deducción está limitada por el límite conjunto del 25% de la cuota íntegra.

En el ejemplo, base de la deducción: 20.000 x 0,75 = 15.000,- €
Deducción: 1.500,- €, inferior al límite de 6.250,- € (100.000 x 25% x 25%)

En cambio, si la empresa optara por una reinversión total, es decir, invertir 100.000,- €, .

Base de la deducción: 100.000 x 0,75 = 75.000,- €
Deducción: 7.500,- €, que excede el límite de 6.250,- € (100.000 x 25% x 25%). El exceso será deducible en los próximos 15 años

La deducción está condicionada a la dotación de una reserva indisponible con cargo a los beneficios del ejercicio correspondiente, es decir, al ejercico de los beneficios que se reinvierten. En el ejemplo, la reserva tendría que ser de 30.000,- €, o como máximo, si se pretende reinvertir el máximo, de 75.000,- €.

No parece que las empresas con pérdidas puedan aplicar esta deducción, dado que no podrán dotar ninguna reserva, lo cual es un poco criticable, dado que el esfuerzo inversor puede ser más grande en estas empresas que en otras con beneficio. En cualquier caso, no se puede dotar la reserva con cargo a otras reservas.

En caso de que no haya beneficios suficientes para dotar la reserva (esto pasará casi siempre porque a efectos contables, el impuesto de beneficios es un gasto y, consecuentemente, el beneficio será inferior a la base de la deducción), la aplicación de la deducción estará condicionada a la dotación de la reserva con cargo a los primeros beneficios de los ejercicios siguientes, según opinión de la Agencia Tributaria, en un reciente informe de febrero de este año

Finalmente, es importante tener en cuenta las obligaciones formales: hay que hacer constar en la memoria de las cuentas anuales, el importe de los beneficios acogidos a la deducción y el ejercicio en el que se obtuvieron, la reserva indisponible, la identificación e importe de los elementos adquiridos y la fecha de adquisición y afectación. El incumplimiento implica la pérdida del derecho a la deducción.