Què passa amb la plusvàlua municipal?

No parece que la normativa que regula la plusvalía municipal, técnicamente el impuesto sobre el incremento de valor de los terrenos de naturaleza urbana, esté muy bien hecha. Después de algunas sentencias de los tribunales diciendo que la fórmula que determina el incremento del suelo no es correcta, ahora, además, el Tribunal Constitucional ha dicho que puede ser inconstitucional en la medida que no regula aquellos supuestos en que no hay incremento de valor del suelo. Muy bien. De acuerdo. Pero, todo esto, en qué nos afecta?

En la medida que se podamos demostrar que el valor del suelo, entre la fecha de adquisición y la fecha de transmisión, ha bajado, nos podemos plantear dos cosas: pedir en el Ayuntamiento la devolución de la plusvalía pagada o bien, en transmisiones que se tengan que hacer, plantearse la no sujeción y no pagarla (perfil agresivo) o pagarla y pedir su devolución (perfil conservador).

Seguramente no será tan fácil como lo pinto.

La sentencia se refiere exclusivamente a la normativa del Pais Vasco, excluyendo expresamente de la inconstitucionalidad la normativa estatal a pesar de que la redacción es exactamente la misma. Así, tenemos dos textes legales exactamente iguales de los que uno de ellos es inconstitucional y el otro -el que tenemos que aplicar en el resto del estado- constitucional.

La sentencia sólo admite la inconstitucionalidad en el supuesto en el que no hay incremento del valor del suelo, fundamentándose en el hecho que no hay capacidad económica. Pero nada más. No considera inconstitucional el texto en supuestos donde hay incremento de valor, aunque sea ínfimo.

El no incremento de valor es una cuestión de prueba, pues. Hay que demostrar que no ha habido incremento del valor del suelo. ¿Cómo? Mediante prueba pericial del valor en el momento de la adquisición y de la transmisión. Teniendo en cuenta que cuando se compra una finca, normalmente no se separa el valor del suelo del valor de la construcción, la prueba será difícil de obtener. La prueba ideal será la tasación pericial. A falta de tasación, quizás sería admitida como prueba la proporción del valor catastral del suelo sobre el valor catastral total aplicada sobre el valor de adquisición.

La inconstitucionalidad sólo se predica en el supuestos de transmisión: es decir, venta, permuta, donación o herencia… Pero no de los otros supuestos de hecho sujetos al impuesto: constitución de derechos reales…

Por otro lado, algunos tribunales de justicia han considerado que la fòrmula de cálculo es incorrecta, en el sentido que no es una fòrmula que sirva para calcular el incremento de valor entre la fecha de adquisición y la fecha de tranmissió, sino que se una fòrmula que calcula el incremento que el suelo tendrá en el futuro.

Por lo tanto, en el casos en los que podamos acreditar una pérdida real del valor del suelo, impugnaría la declaración y pediría la solicitud de devolución de ingresos indebidos. Y en el resto de casos, también, sólo por si, en el futuro, los Tribunales acaban echando por tierra la fòrmula de cálculo y obtenemos, también, una devolución del impuesto pagado.