Són vàlides les comunicacions per correu electrònic fetes a l’arrendatari?

email-concept-1408324-mDesde junio de 2013 la ley de arrendamientos urbanos permite la posibilidad de que las partes señalen en el contrato de arrendamiento una dirección de correo electrónico a los efectos de que puedan realizarse entre ellas las comunicaciones previstas en la referida ley. Pero estas comunicaciones tienen la misma validez legal que un burofax? En principio, a efectos prácticos, no, pero habrá que analizarlo caso por caso.

Efectivamente, la ley permite que las notificaciones para la actualización de la renta y las comunicaciones de prórroga o de resolución del contrato, entre otras, se puedan enviar por correo electrónico, siendo válidas y desplegando los correspondientes efectos legales, siempre que en el contrato de alquiler se contemple expresamente esta opción.

Ahora bien, la condición que establece la ley para dotar de validez a las comunicaciones electrónicas es que se garantice la autenticidad de la comunicación y de su contenido y que quede constancia fehaciente de su remisión y recepción íntegras y del momento en que se hicieron.

Pero cómo puede garantizarse todo ello?

Actualmente, las únicas vías para asegurar los actos de comunicación mediante el envío de e-mails, es recurrir a un perito informático o a empresas especializadas que certifican el contenido del mensaje, el momento exacto de su envío, la cuenta del emisor y del receptor, utilizando códigos alfanuméricos que acreditan que la información certificada es veraz.

No obstante, si el arrendatario contesta un e-mail enviado desde la cuenta privada del propietario, difícilmente podrá negar posteriormente que lo ha recibido o alegar que desconocía su contenido. Lo cierto es que el envío de e-mails es una práctica más que habitual hoy en día, tanto a nivel particular como en el mundo empresarial. Es un sistema de comunicación muy ágil y sin coste. Por lo tanto, el correo electrónico se puede utilizar para realizar estas comunicaciones, teniendo siempre presente que aun hoy en día no es un medio de prueba fehaciente, como lo es, sin duda, el burofax con certificado de contenido y de recepción. Para determinar la validez del envío de un correo electrónico, será necesario, pues, analizar el caso y las circunstancias concretas (por ejemplo: si el destinatario ha enviado confirmación de recepción o de lectura, si ha contestado, si todas las comunicaciones se han realizado desde el principio y sin problema a la misma dirección de correo electrónico,…).

En todo caso, lo más importante es redactar de forma clara y concreta los efectos del envío y de la recepción de un correo electrónico en el contrato de arrendamiento. Y en último término, en caso de no recibir el correspondiente aviso de recepción y de lectura del e-mail enviado o en caso de no recibir una respuesta, es aconsejable enviar aquella misma comunicación mediante burofax con certificado de contenido y de recepción.