Vendre abans de cap d'any?

for sale signUno de los pocos puntos donde ciertamente hay una bajada real -pero pequeña- de impuestos es en los tipos de gravamen de la renta del ahorro. En este tipo de renta se incluyen los intereses, los dividendos y el resto de capital mobiliario así como las ganancias y pérdidas patrimoniales. Además de los inmuebles, hay que pensar también en las transmisiones de acciones de sociedades que cotizan o participaciones en fondos de inversión mobiliaria…

En el momento de decidir si tenemos que vender en el ejercicio 2014 o a partir del 1 de enero de 2015, es conveniente también tener en consideración algunos aspectos:

1.- El primero de todos ellos es el tipo impositivo. Actualmente, los tipos impositivos son los siguientes:

Los primeros 6.000,- € de renta del ahorro tributan un 21%; los siguientes 18.000,- €, un 25% y a partir de 24.000,- € de renta del ahorro, el 27%.

A partir del 2015 se prevén los siguientes tipos:

Renda del ahorro Tipo 2015 Tipo 2016
De 0 a 6.000,00 €

20%

19%

6.000,00 a 50.000,- €

22%

21%

A partir de 50.000 €

24%

23%

 

En principio, parece que es mejor esperar a vender en el 2015 dado que la tributación puede llegar a ser inferior en 3 o 4 puntos porcentuales.

2.- Si, por cualquier motivo, la venta tiene que producir dentro del 2014, fuera bueno pactar un cobro aplazado además de un año. En estos casos, se puede optar para declarar la ganancia obtenida a medida que se van produciendo los cobros del precio. La ventaja de esto es doble: se consolida, en su caso, la aplicación de los coeficientes de abatimiento; y, además, la ganancia tributa a los tipos correspondientes al ejercicio en el que se produce el cobro. Es decir, aunque la venta se produzca en el 2014, se tributará a los tipos del 2015 o del 2016 por la parte de la ganancia correspondiente.

3.- También varía la tributación de las ganancias derivadas de la venta de un elemento adquirido con menos de un año de antelación a la venta. Si hasta el 31 de diciembre de 2014, se consideraban renta que tributaba en la base general, a partir del 2015, tributará en la base del ahorro y la pérdida se podrá compensar con el resto de las ganancias patrimoniales y, si todavía hay pérdida, con el resto de rendimientos de la base del ahorro (intereses y dividendos) hasta el límite del 25% de este importe.

Establecer un criterio para determinar si es mejor vender en el 2014 o en el 2015 es más complicado puesto que dependerá de varios factores: de si resulta ganancia o pérdida patrimonial, de la estructura de la renta del vendedor: si es renta general (salario, actividad económica o alquileres) con importe elevado… o si se renta del ahorro (intereses, dividendos…) con importe elevado. A todos los efectos, si hay pérdida y la base general es alta, quizás sería mejor vender en el 2014. En cambio, si la base general es baja y tenemos rendimientos del ahorro, quizás habría que vender en el 2.015. Pero en caso de ganancias, muy probablemente será mejor vender en el 2015.